Los votos favorables del PP han dado el visto bueno a la moción por la que se da un nuevo paso en el largo proceso de cambio en el ordenamiento urbanístico local. Tras el pleno, la documentación se remitirá a la Generalitat para que marque aquellas modificaciones que considere necesarias.
La revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Peñíscola ha quedado aprobada de manera provisional. Un pleno extraordinario repleto de público ha dado el visto bueno a esta propuesta de ordenamiento, que ahora será remitida a la Generalitat, para que emita sus correspondientes dictámenes vinculantes. La aprobación se ha hecho gracias a los votos a favor del Partido Popular, que gobierna por mayoría absoluta. Desde la oposición, las posturas han oscilado entre la abstención y el voto en contra. El edil del Bloc Vicent Castell lamentaba que no se hubieran atendido las alegaciones de su partido, y afirmaba que el modelo "no es el nuestro". El concejal socialista Jordi Pau defendía su abstención en que "al menos se ha consensuado algo", mientras que el portavoz de Cambio y Progreso, Agustí Albiol, consideraba incongruente que la tramitación se hubiera hecho mediante la derogada LRAU, y no por la nueva Ley Urbanística Valenciana.
El concejal de Urbanismo, Romualdo Forner, explicó el largo proceso que ha seguido hasta ahora la tramitación del nuevo plan, y ha negado que haya habido falta de diálogo y consenso. Afirmó que de las 37.000 alegaciones presentadas, unas 11.000 se han estimado, y ha recordado que a lo largo de esta década se han hecho dos periodos de exposición pública, se ha creado una comisión de seguimiento y mesas de participación, en las que no sólo han tomado parte los grupos del consistorio, sino también entidades vecinales.
Al final, el punto salía adelante con los votos a favor del Partido Popular, la abstención del PSOE, y los votos en contra de Cambio y Progreso y el Bloc. El pleno se ha desarrollado en un clima de total tranquilidad, y minutos antes, un grupo de la asociación de vecinos Camí Vell ha hecho una concentración frente al edificio sociocultural para manifestar su rechazo al plan.